Joseph Mitchell: No volvió a publicar una sola palabra en The New Yorker después de “Joe Gould’s Secret” (1964), aunque continuó acudiendo a las oficinas y cobrando un salario hasta su fallecimiento.
Arthur Rimbaud: Abandonó la poesía muy joven. Sus últimas publicaciones fueron “Les Illuminations” (1886), escritas entre 1873 y 1875.
Harper Lee: Decidió retirarse después de publicar su primera y más exitosa obra: “To Kill a Mockingbird” [Matar a un ruiseñor] (1960).
Palo Maraví: Dejó de escribir para el Diario Jornada tras decir “Adiós” (2025). No ha hecho nada memorable, pero parece que ya se sentía bien digna del silencio.
