En la clase de manualidades del colegio, nos enseñaron a fabricar una muñeca de trapo: el cuerpo con nylon y algodón, el vestido con telita al gusto.
El inconveniente: Me obsesioné con las costuras simétricas. Estoy hablando pues de conquistar, con mis manos, la perfección que solo te permite la máquina. Tras varios meses de trabajo concentrado, lo logré. Tengo pruebas. Hay testigos.
La consecuencia: Tiempo solo me alcanzó para confeccionar el perfecto vestidito de ninguna muñeca. Estampáronme la peor de las calificaciones por entrega de trabajo inconcluso. Me ofendí. Inocentemente, pensé que la perfección de los detalles sería tomada tan o tanto más en cuenta que la popular mediocridad absoluta.
Con irresponsable insistencia, el talento solamente se ha estudiado en términos culturales. Muy pocas han sido las ganas de comprender su origen neurológico y evolutivo.
Los genios del pespunte simétrico, estoy segurísima, somos todos autistas. En las artes, ya han compartido públicamente su diagnóstico: Dan Harmon (Rick & Morty), Dan Aykroyd (Ghostbusters) y Anthony Hopkins (Hannibal Lecter). En las ciencias, lo son presumiblemente: Einstein, Darwin, Newton, Turing, etc. Ya es hora de admitir que nos necesitan. Nos admiran. Nos envidian. Nos aman en secreto.
Ilustración y notas:
Diversas hipótesis sugieren que los genes autistas podrían haber acompañado al humano desde la prehistoria y, por ser de gran utilidad, haberse heredado hasta nuestros días. Son características compartidas entre el ARTE RUPESTRE (excepcionalmente realista) y el AUTISMO:
- Notables habilidades de memoria
- Gran atención al detalle
- Enfoque en las partes más que en el todo
Cabecitas de caballo (Cueva de Chauvet, Francia, 30.000 – 32.000 años de antigüedad)
¿Quién podría destinar tantas horas de su vida, en completa soledad y máxima concentración, a la pura observación y sistematización de los animales, sus rasgos y patrones de comportamiento? En la mayoría de los casos, un autista.”
Fuente: How our autistic ancestors played an important role in human evolution (The Conversation, 2017).
