¿Cómo se ama? No sé. Es un proceso demasiado mecánico que me requiere de muchos esfuerzos. Suelo emplear, para lidiarlo con victoria, un manual: un recopilatorio de consejos que he usurpado de libros, revistas, blogs, gurús del amor, coaches de superación personal, expertos del lenguaje corporal y cualquier video de TikTok que me prometa destreza instantánea en la materia. Por supervivencia, me aferro a cualquier gráfica simple que explique las cuestiones de la vida que no comprendo. Esto siempre fue eficaz para mantener contentos, mimados pues, a los novios que alguna vez me acompañaron, a los amigos y a la familia.
¿Ghosting? No. Amor.
Muy detrás del antes de ayer, me presenté súbitamente en la casa de algún ex noviete. Le regalé un cactus y me retiré sin dar mayores explicaciones. Celebré así, sin siquiera habérselo noticiado, una ceremonia: el sepulcro de nuestra historia. ¿Broma? No. ¿La suculenta? La encarnación de mis condolencias, mi despedida, el regalo definitivo, mi último acto de servicio. Desde entonces y para siempre, creyéndolo así apropiado dadas las circunstancias, no volví a dirigirle la palabra. Tiene que ser, con creces, la ruptura más linda de su vida, aunque él no se haya enterado.
¡Qué complicado es el amor y que fácil se las lleva el amargado de mi perro!
Ilustración y notas:
Estos son, en orden de importancia, los seres más amados de mi casa según la teoría de los 5 lenguajes del amor (Gary Chapman, 1992) que es tán popular en Internet.
- Perro
- Hija menor
- Hija mayor
- Mamá
- Papá
Lenguajes del amor:
- En celeste: Palabras de afirmación
- En amarillo: Tiempo de calidad
- En naranja: Dar regalos
- En naranja: Actos de servicio
- En rojo: Contacto físico
Cada SUJETO recibió una media de las respuestas de los OTROS a la pregunta: ¿En una escala de 1 al 5 cuánto (inserte lenguaje de amor) le ofreces a (SUJETO)? 1 = Nunca, 2 = Casi nunca, 3 = A veces, 4 = A menudo, 5 = Casi siempre
