Transcripción

La felicidad no tiene dolor de espalda

Me parece que el epicureísmo tiene una buena forma de explicar la felicidad. Propone que el hombre puede alcanzar la buena vida, no experimentando los placeres más intensos del mundo, sino evitando el sufrimiento. Así pues, la meta del individuo es alcanzar los estados de:

  • Ataraxia: Imperturbabilidad. Ausencia de perturbaciones del alma o ausencia de dolor psicológico. Tranquilidad.
  • Aponía: Ausencia de dolor físico. Salud.

Todo esto me tiene preocupadísima. Mi último diagnóstico: escoliosis. Me duele desde el extremo superior de la raya del culo hasta la cervical más lejana. No se sabe la causa de la desviación. Es incurable. Debo cuidarme para que no empeore. ¡Una catástrofe! ¡Una desgracia! En fin, fueron diez citas en rehabilitación y me dieron el alta. No estoy de acuerdo. ¿Eso es todo? Hoy y para siempre me va a doler la espalda. ¡Te odio, Epicuro! ¿Ahora soy una negada para la felicidad? Bueno, somos muchos los desafortunados, eso está claro.

Ya que, por lo visto, voy a vivir y morir sufriendo, al menos espero hacerlo con el glamur de Frida Kahlo. “(…) Hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento”. ¿Soy una exagerada? Tal vez.

Ilustración y notas:

Radiografía de una infeliz (11/05/2024 – 8 a.m.)