Transcripción

Poner el cuerpo

Para quién no lo sepa, sí existen avances científicos en el desarrollo de nuevos métodos anticonceptivos masculinos: píldoras, inyecciones, parches e implantes. Pasaron las fases de testeo y funcionan. El motivo de su nula comercialización recae en la inexistente probabilidad de su demanda y los molestos e inaceptables efectos secundarios. PLOP.

¿Quién queda embarazada? La mujer. Entonces, en la lógica farmacéutica, que también es de razonamiento público, ella sería la principal interesada; por lo tanto, la delegada, la comisionada, la encargada de comprar los anticonceptivos. También estaría obligada a pagar un precio somático (por el derecho humano a la planificación familiar): soportar náuseas, dolores de cabeza, calambres, cambios de humor, depresión, subidas de peso, aumento de la presión arterial, coágulos sanguíneos en las piernas, posibles ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, trastornos hepáticos, etc.

Tengo una solución analgésica. Propongo. Los hombres no deberían tener permiso para quejarse del único preservativo (reversible, no hormonal y sin efectos adversos) diseñado para ellos porque “les incomoda”, “así no se siente tan rico” o “les aprieta” (sí, claro). ¿Qué acaso sólo las mujeres tenemos la obligación de poner el cuerpo para procrear y para no hacerlo? ¡No me jo#@$, Pancracio, ponte el condón!

Ilustración y notas:

  • Métodos anticonceptivos masculinos: vasectomía, condón masculino.
  • Métodos anticonceptivos femeninos: píldora anticonceptiva,anticonceptivo oral de emergencia (*Píldora del día siguiente), anillo vaginal, capuchón cervical, ligadura de trompas, parche, condón femenino, diafragma, implante subdérmico, inyectables, diafragma, esponja anticonceptiva, DIU de cobre o levonorgestrel, espermicida.