Transcripción

Menstruación

—Vas a ensuciar todo el baño con tu sangre. ¿Quién va a querer limpiar eso? —me dijo el guardián de un baño público que no me quiso perdonar una monedita que, justo en ese momento, yo no tenía.

—Tranquilícese usted, que la menstruación no es como la diarrea. Le aseguro que no se expulsa súbitamente, ni escurre   por litros. No tengo flojo el intestino. No escondo esas ansias explosivas.

—No —me respondió, más molesto pero, por supuesto, menos ignorante que antes.

Entre caca y sangre, uno pensaría que vampiros seríamos todos. Maldita mi suerte, fui yo a parar al baño más coprofílico del mundo. Aunque nunca tan maldita, pues un testigo de nuestro antiquísimo (porque en esas estamos desde siempre) debate sobre la menstruación me regaló la tan indisculpable monedita. 

Al fin sentada sobre el inodoro, mientras me las arreglaba para transmudar toda mi sangre, de la manera más higiénica y aséptica que un servicio higiénico público permite, desde mi pelvis hacia el basurero, fantaseé con mi venganza: decorar aquel bañito al estilo de algún Untitled rojo de Rothko, el baile de graduación de Carrie, el show de Año Nuevo de The Substance  o los pasillos del Overlook Hotel de The Shining. Pero la decencia de mi tímida vagina pudo más.

Ilustración y notas:

MI TOP 10: eufemismos sangrientos

  • La llegada de Matthew Perry
  • El Ejército Rojo / Los soviéticos / Los rusos
  • La semana del tiburón
  • Descongelar el bistec
  • La bandera de Japón
  • Andrés (el que  viene una vez por mes)
  • Juana la colorada
  • Escena del crimen
  • Código rojo

Fuente: Estudio realizado por Clue App e International Women’s Health Coalition (2016) en el que se encuestaron a 90000 personas de 190 países.